¿Y qué pasa cuando la pieza del puzzle encaja?

Las emociones son una parte muy importante de nuestra vida. Llorar, reír, tener miedo o sentir escalofríos por alguna razón son emociones que experimentamos casi a diario. A veces no sabemos porque son provocadas pero la mayoría de decisiones las tomamos en base a nuestras emociones.

Por ello hoy en día, escuchamos tantas veces el término Inteligencia emocional. Y es que, tanto en nuestra vida profesional como en la persona las emociones ocupan una parte muy importante. Si sumamos nuestros conocimientos, competencias, aptitudes mas nuestra inteligencia emocional la pieza del puzzle encajaría perfectamente. ¿Quieres saber por qué? ¡Te lo contamos a continuación!

¿Y qué pasa cuando la pieza del puzzle encaja?

En el ámbito laboral también tienen mucha importancia las relaciones interpersonales. Ya que, al fin y al cabo, siempre establecemos relaciones con nuestros compañeros. Es aquí cuando las empresas demandan empleados con una inteligencia emocional desarrollada.

Hoy en día se demandan una serie de habilidades emocionales desde el mercado laboral. Las empresas cada vez invierten más esfuerzo en formar a sus empleados en inteligencia emocional. De hecho, no es de extrañar que te suenen términos como:

  • Escuchar y comunicar con efectividad.
  • Creatividad y adaptabilidad.
  • Espíritu de equipo.
  • Confianza y motivación.
  • Organización y liderazgo

Cuando las competencias profesionales se suman a una inteligencia emocional desarrollada las piezas del puzle empiezan a encajar. Es ahí donde el desarrollo profesional y personal convergen para que encuentres la mejor versión de ti mismo.