Los alimentos, como sabemos tienen diferentes consistencias y, en su estado natural, tienen diferentes texturas. Por ejemplo, en los pescados encontramos variedades que son más gelatinosos y, en contraposición, tenemos otros cuya textura es más consistente. Cuando existen problemas de deglución en las personas ciertos alimentos no se «pueden comer». Esto se debe a las diferentes texturas que tienen que, en muchos casos, no son buenas para las afecciones de la persona que lo ingiere. Por eso, ha surgido en la cocina la texturización de los alimentos. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

Problemas de delgución

Los problemas de deglución son una realidad en nuestros días. Mucha población sufre problemas nutricionales debido a que su dieta no se ha podido adaptar hasta el momento a sus afecciones.

Normalmente, estos problemas de deglución se deben a la disfagia. Esta enfermedad  tiene una complicación asociada relacionada con la desnutrición y la deshidratación. Es decir, la disfagia está relacionada con la dificultad para la ingesta adecuada de nutrientes y líquidos.

¿Qué es un alimento texturizado?

La Texturización se trata de una técnica que permite dotar los alimentos de una consistencia adecuada y segura para su ingesta por parte de personas que tienen problemas de deglución. Además, permite la realización de comidas variadas para conseguir una alimentación lo más completa posible, lo que da lugar a un mejor estado nutricional de las personas que necesiten este tipo de comida.

El objetivo principal es preparar platos comunes modificando su textura, llenos de sabores, color, aromas y formas agradables para dar respuesta a todas aquellas personas que lo necesiten. La técnica de la gastronomía texturizada, estimula el apetito y el placer por la comida a aquellas personas con problemas para deglutir, mejorando su calidad de vida. El resultado final, son platos con texturas agradables y fáciles de deglutir que no pierden su sabor ni el valor nutricional de los alimentos, ayudando a aquellas personas que tengan problemas de masticación y/o deglución.