La Inteligencia Emocional es un concepto introducido por Daniel Goleman, psicólogo norteamericano, que la define como “la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones”. No deja de parecer obvio haber llegado a la conclusión de la importancia de estas capacidades si tenemos en cuenta cómo influyen nuestras emociones a la hora de tomar decisiones de todo tipo ¿verdad?

Llega entonces el momento de determinar ¿qué es entonces lo que hace que una persona tenga éxito? ¿Qué factores o elementos se miden para poder predecirlo?

Si comenzáramos por medir el cociente intelectual de una persona nos decantaríamos por la realización de un test de inteligencia. Aunque el test original desarrollado por el psicólogo alemán William Stern se ha perfeccionado y ahora mide de forma más fiable las cualidades intelectuales de una persona, se ha demostrado que es insuficiente para valorar su perspectiva de éxito profesional. Incluso en algunos casos ser una persona superdotada o ser un genio, ha supuesto un “problema” en el camino hacia el éxito. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

¿La fórmula del éxito? La Inteligencia Emocional

Según el modelo de David Goleman, existen 5 capacidades básicas que definen la Inteligencia Emocional:

AUTO-CONCIENCIA EMOCIONAL. Reconocer las propias emociones.

Es la capacidad de reconocer lo que sentimos y cómo nos afecta, nos permite delimitar nuestras capacidades y puntos débiles.

AUTO-REGULACIÓN. Saber manejar las propias emociones.

La capacidad de auto-regulación es aquella que nos permite no dejarnos dominar por nuestros sentimientos, saber detectar lo que nos sucede y no actuar de forma impulsiva.

AUTO-MOTIVACIÓN. Utilizar el potencial existente.

Esta capacidad es útil porque nos permite mantenernos motivados y focalizarnos en nuestras metas en lugar de hacerlo en las dificultades para llegar a ellas.

EMPATÍA. Saber ponerse en el lugar de las demás personas.

La capacidad de ser empático supone comprender e identificarnos con el resto de las personas, lo cual favorece enormemente la comunicación y beneficia las relaciones con las personas.

HABILIDAD SOCIAL. Crear relaciones sociales.

Poseer esta capacidad significa lograr una comunicación buena y conducente al establecimiento de relaciones amigables.

¿Pero sabes qué es lo mejor de todo? Que la Inteligencia Emocional  se puede adquirir y desarrollar, y con ella todas las capacidades que lleva asociadas. ¿te atreves?