La comida como elemento social

Todos sabemos que la comida tiene un alto componente social. ¿Quién no ha ido a comer por ahí con amigos o familia? Alrededor de una mesa siempre se produce una socializacion con las personas que tenemos al lado. Es decir, la alimentación, además de proporcionar los nutrientes necesarios para la vida y la buena salud, tiene también un importante aspecto social que se basa en lo gratificante que resulta compartir buenos momentos a la mesa en compañía de familiares y amigos. Si existen problemas a la hora de poder tragar con normalidad los alimentos, esos beneficios que proporciona el simple hecho de comer en compañía, pueden perderse. ¿Quieres saber más? ¡Te lo explicamos todo!

La comida como elemento social

En nuestra cultura, cualquier evento gira en torno a la mesa. Celebraciones familiares, sociales o laborales dedican un tiempo y un espacio a la comida. En la actualidad, cuando se define la Dieta Mediterránea no se habla sólo de los alimentos que la caracterizan, sino también de la socialización, de que la convivencia potencia el valor social y cultural de la comida.

Además, según explican diferentes nutricionistas una dieta texturizada presenta numerosas ventajas para aquellas personas con problemas a la hora de ingerir correctamente los alimentos. La texturización permite elaborar platos más fáciles de tragar pero gastronómicamente apetecibles porque esa nueva textura que se intenta conseguir respeta en lo posible la que tenía el alimento antes de ser tratado.

El objetivo es que la persona no aprecie un cambio radical con respecto a su dieta anterior y que pueda perfectamente comer lo mismo, aunque ligeramente modificado, que el resto de comensales con los que comparte mesa. Por ello, debemos tener en consideración todas las posibilidades para que la persona afectada se adapte lo mejor posible a una nueva forma de comer en la que no sea gran diferencia con el resto de personas.