El mercado laboral cada vez demanda más competencias a las personas. Si sumamos a eso un panorama que, a veces, parece desalentador nos comenzamos a desanimar. Sin embargo, no debemos olvidarnos de que una de las claves más importantes para mejorar tu empleabilidad es la formación.

Todos sabemos que las empresas se están renovando constantemente. Por ello, no es de extrañar que demanden profesionales que estén en un continuo reciclaje de conocimientos. Nos encontramos en la revolución tecnológica y, esto acarrea una serie de consecuencias a nivel social, personal y, como no, profesional.

Formación y empleabilidad: un cactus con flor

Cuando hablamos de cambios en el mercado laboral hacemos referencia al conjunto de factores externos e internos que nos facilitarán la tarea de inserción laboral. En este contexto, cobra especial relevancia hablar de marca personal. Saber quienes somos, que hacemos y a dónde queremos llegar nos ayudará a fijar unos objetivos.

La formación es una parte importante para mejorar nuestra empleabilidad. Pero, al final, tenemos que creer en nuestros valores, competencias, aptitudes y seguir sumando con nuestra actitud. Nunca debemos olvidarnos que cada uno de nosotros es diferente y siempre va a tener algo que ofrecer y que ayudará a sumar al equipo de trabajo.

Al final de todo el camino, cuando consigas insertarte laboralmente, te darás cuenta que la formación es un parte importante para conseguir que el cactus florezca. Pero nunca debes olvidarte de que para que eso ocurra debes añadir un poco de tu marca personal, tu esencia, tus aptitudes y sobre todo tu actitud frente a los retos.