Las tecnologías de la información y comunicación, también conocidas como TICs, se han revelado fundamentales en la mejora de los procesos de productividad empresarial. Entonces, ¿qué competencias necesitamos para conseguir una ventaja competitiva a través de la automatización de las tareas y su función de soporte en la toma de decisiones?

Las competencias TIC engloban un uso racional y crítico de las tecnologías de la información y la comunicación para trabajar y aprender que van más allá del conocimiento meramente instrumental de las herramientas.

¿Cómo se dividen las competencias digitales?

Las competencias digitales se dividen en dos grupos: Hard y Soft. Las primeras –Hard– son las relativas a los conocimientos técnicos propiamente dicho como por ejemplo la Inteligencia Artificial, la Robotización, la realidad virtual o el Big Data.

En cambio, las Soft, hacen referencia a los procesos utilizados para incorporar la tecnología. Nos referimos al trabajo en equipo, la creatividad y la capacidad de adaptación al cambio, entre otras.

Estas últimas competencias son fundamentales para que la transformación digital de la empresa sea efectiva. No obstante, los profesionales se adaptarán correctamente al cambio digital, solo, si combinan ambas competencias.

Las competencias digitales pueden ser la clave

Las competencias digitales son aquellas habilidades relacionadas con el uso eficaz de las nuevas tecnologías, tanto en entornos profesionales como sociales. Una inmensa mayoría de puestos de trabajo requieren de este tipo de competencias y la transformación digital de las empresas empuja a requerir estas habilidades en sus equipos.

Normalmente, es raro ser el único candidato en un proceso de selección, puede que haya decenas o incluso cientos de personas las que optan a ese puesto de trabajo. Será durante las entrevistas y las diferentes fases del proceso de selección dónde tu valía y talento digital pueden convertirte en una de las primeras opciones o incluso en el candidato perfecto.